Salud Integral

Salmaia

El ser humano no puede producir oligoelementos pero los necesita para vivir y preservar su salud. Son sustancias que intervienen en muy pequeñas cantidades en las funciones e intercambios biológicos, intervienen principalmente en la asimilación y metabolismo de los alimentos, en la renovación de los tejidos, en el refuerzo de las defensas, en las funciones respiratoria, digestiva, neurovegetativa y muscular, como reguladores.

Son imprescindibles para la formación de células nuevas ya que algunos de ellos son el principal componente del núcleo celular.

Aluminio, bismuto, hierro, magnesio, fósforo, oro, plata,  cobre, yodo, manganeso, selenio, zinc, cromo, cobalto, flúor, litio, níquel, cobalto y silicio son los oligoelementos más importantes.

        

Todos ellos deben estar presentes en nuestra alimentación porque, si no ingerimos las pequeñas pero importantes dosis de ellos que precisa nuestro organismo, podemos ser víctimas de muchas enfermedades.

Tienen la ventaja de no crear residuos en nuestro cuerpo al ser completamente naturales, se toman como un suplemento a la alimentación y nuestro cuerpo asimila la parte que necesita y expulsa la que le sobra.  Las dosis son iguales para un adulto que para un recién nacido, al no tener ninguna contraindicación, ni generar hábito alguno.