Disipando los mitos de la vacunación

Autor: Rev. Alan Phillips Director de Citizens for Healthcare Freedom

1 ° Mito de la vacunación "Las vacunas son seguras... ¿no es así?"

2° Mito de la vacunación "Las vacunas son muy efectivas...¿no es cierto?"

3° Mito de la vacunación

"Las vacunas son la causa de la baja incidencia de enfermedades hoy en día... ¿no es así?"

4° Mito de la vacunación

"La vacunación se basa en correctos principios teórico-prácticos de inmunización... ¿no es cierto?"

5° Mito de la vacunación "Las enfermedades infantiles son muy peligrosas... ¿lo son, realmente?"

6° Mito de la vacunación

"Está claro que vencer a la poliomelitis fue una de los grandes éxitos de

la vacunación... ¿o no?"                                                                               f

7° Mito de la vacunación

"Mi hijo no tuvo ninguna reacción a las vacunas, así que no tengo de qué preocuparme... ¿no es cierto?"

8° Mito de la vacunación "Las vacunas son la única forma de prevenir enfermedades... ¿o no?

9° Mito de la vacunación

"Las vacunas son obligatorias por ley, por lo tanto inevitables...

¿no es así?

10° Mito de la vacunación

"Los funcionarios de salud pública siempre tienen la salud como prioridad absoluta... ¿no es cierto?"

 

Aunque resulte sorprendente, nunca se ha demostrado clínicamente que la vacunación sea efectiva para prevenir enfermedades, por el simple motivo de que ningún investigador ha expuesto directamente a individuos a la enfermedad (ni tampoco pueden hacerlo éticamente).

Las enfermedades infantiles disminuyeron un 90% entre 1850 y 1940, paralelamente a las mejorías en higiene y sanidad, bastante antes de los programas de vacunación obligatoria. 

La inmunidad natural es un proceso complejo que involucra muchos órganos y sistemas; no se puede reproducir en su totalidad estimulando artificialmente la producción de anticuerpos.

Las enfermedades infecciosas son peligrosas en raras ocasiones, y además pueden, de hecho, desempeñar un papel vital en el desarrollo de un sistema inmunológico fuerte y sano.

La vacunación hace que las células del sistema inmunitario queden "dedicadas'' al antígeno específico de la vacuna, volviéndolas incapaces de reaccionar ante otras infecciones. Por lo tanto, puede que en realidad nuestra reserva inmunológica disminuya por las vacunas, causando una menor resistencia general.

Las vacunas causan un número significativo de muertes y casos de invalidez, a un increíble costo personal y financiero para las familias, que no están informadas al respecto.

Sin protestas públicas, seguirán apareciendo vacunas que tendremos que recibir nosotros y nuestros hijos. Y aunque las ganancias se calculan con facilidad, el costo humano real está siendo ignorado.

 

Introducción

Cuando mi hijo empezó a recibir las vacunas obligatorias a los dos meses de edad, yo no sabía que las vacunas tenían riesgos. Pero había una contradicción en el volante de la clínica: las probabilidades de que mi hijo tuviera una reacción adversa seria a la vacuna triple era de 1 en 1750, mientras que el riesgo de morir de tos convulsa (también llamada tos ferina) era uno en varios millones...

Las autoridades médicas atribuyen la disminución de las enfermedades a las vacunas, nos aseguran que no tienen riesgos, y que son efectivas. Sin embargo estas afirmaciones están en directa contradicción con estadísticas gubernamentales, estudios médicos, informes de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC), y con las opiniones de prestigiosos investigadores científicos de distintas partes del mundo. De hecho, las enfermedades infecciosas disminuyeron sostenidamente durante décadas antes de la introducción de las campañas vacunatorias; cada año, médicos norteamericanos dan parte de miles de reacciones serias a las vacunas, incluidos cientos de muertes y casos de invalidez permanente; han ocurrido epidemias en poblaciones totalmente vacunadas, y existen investigadores que atribuyen decenas de problemas inmunológicos y neurológicos crónicos a los programas de vacunación masiva.

Estudios médicos aparecidos en las más prestigiosas publicaciones médicas del mundo han documentado durante décadas el fracaso de las vacunas, y sus efectos adversos, incluso muertes. Decenas de libros escritos por médicos, científicos e investigadores independientes revelan serias fallas en la teoría y en la práctica de la vacunación. A pesar de todo esto, aunque parezca increíble, la mayoría de los médicos y padres desconocen esta evidencia. Esto ha empezado a cambiar durante los últimos años, a medida que un creciente movimiento de padres y proveedores de salud, de distintas partes del mundo, toma conciencia de los problemas asociados a la vacunación obligatoria de la población, y la cuestiona. Existe un creciente movimiento internacional que está eligiendo no ser parte de la inmunización sistemática obligatoria. Este informe presenta parte de la información en la que se basa dicho movimiento.

Mi objetivo no es decirle ni a usted ni a nadie si debe o no vacunarse. Lo que busco es señalar, con la mayor urgencia, algunas muy buenas razones por las cuales todo el mundo debería evaluar los hechos antes de decidir si aceptar o no la vacunación. Como padre, me escandalicé al enterarme de que no existe ninguna obligación legal, ni una ética profesional, que obligue a los pediatras a estar informados en profundidad sobre los riesgos de la vacunación (para no mencionar el deber de informar a los padres de que al vacunar hay riesgo de muerte o de invalidez permanente). También quedé consternado al ver personalmente que la mayoría de los médicos, si bien con las mejores intenciones, llevan a cabo procedimientos basados en información incompleta, y, en algunos casos, totalmente errónea.

Este informe no es más que una breve introducción al tema. Se justifica y es altamente recomendable que usted siga investigando por su cuenta. Verá que es la única manera de tener una visión objetiva, ya que esta es una controversia altamente emocional...

 


1er Mito de la vacunación "Las vacunas son seguras... ;.no es asi?"

 

El sistema VAERS (Sistema de Notificación sobre los Efectos Adversos de las Vacunas... recibe anualmente unas 11.000 notificaciones de reacciones adversas serias a las vacunas, entre las cuales se cuentan unas cien o doscientas muertes, y un número varias veces mayor de casos de invalidez permanente. Según funcionarios del sistema VAERS, el 15% de las reacciones adversas son "serias" (tales como: tener que ser llevado a la sala de emergencias, ser hospitalizado, un episodio que ponga enjuego la vida, invalidez permanente, o muerte). Según análisis independientes de las notificaciones del sistema VAERS, en el caso de la vacuna contra la Hepatitis B, las reacciones adversas "serias" llegan al 50%.

 

 

Si bien estos datos son alarmantes, no son más que la punta del iceberg. La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) calcula que solamente se notifican el 1 % de las reacciones adversas serias, y los CDC (Centros para el Control de las Enfermedades) reconocen que sólo se notifican alrededor del 10% de los casos. De hecho, han habido en el Congreso declaraciones sobre casos en los que se les dice a los estudiantes de medicina que no notifiquen los posibles casos de reacciones adversas...

En el caso de la tos convulsa (tosferina), el número de muertes causadas por la vacuna es mucho mayor que el número de muertes causadas por la enfermedad, que de acuerdo a los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) ha sido alrededor de 10 por año en los últimos años, y solamente 8 en 1993, último año de incidencia pico de la enfermedad.

Si tenemos en cuenta que la mayor parte de las reacciones adversas no se notifican, puede que la vacuna sea 100 veces más mortal que la enfermedad. Algunos sostienen que este es un costo necesario para evitar el regreso de una enfermedad que sería más mortal que la vacuna. Pero dado que la mayor parte de la disminución de la incidencia de las enfermedades en este siglo fue anterior al uso generalizado de las vacunas (las muertes por tos convulsa disminuyeron un 79% antes del uso sistemático de las vacunas), y dado que las tasas de disminución de incidencia de las enfermedades se mantuvieron prácticamente iguales luego de la introducción de la vacunación generalizada de la población, las muertes causadas por las vacunas hoy en día no se pueden justificar diciendo que son un sacrificio necesario para el beneficio de una sociedad libre de enfermedades.

Por desgracia, la historia de las muertes vinculadas a las vacunas no termina ahí. A nivel internacional, diversos estudios han señalado a la vacunación como una causa del Síndrome de Muerte Infantil Súbita (SMIS). (El Síndrome de Muerte Infantil Súbita, SMIS, es un diagnóstico genérico dado cuando se desconoce la causa específica de la muerte; se estima que en los Estados Unidos se producen entre 5.000 y 10.000 muertes anuales de SMIS). De acuerdo a un estudio, la incidencia máxima ocurre a los 2 y 4 meses de edad, precisamente cuando se dan las dos primeras vacunas obligatorias, mientras que en otro estudio se halló un claro correlato que se extiende tres semanas luego de la vacunación. De acuerdo a otro estudio, en los EE.UU. 3.000 niños mueren dentro de los 4 días de recibir una vacuna (aunque parezca increíble, los autores no mencionaron ningún vínculo entre las vacunas y el SMIS), mientras que los estudios de otros investigadores indican que la mitad de los casos de SMIS son causados por las vacunas...

A mediados de los '70, Japón elevó la edad de vacunación, de dos meses a dos años; la incidencia de SMIS disminuyó dramáticamente. Pasó de estar 17° en el ránking de mortalidad infantil a estar 1° (o sea, tuvieron la tasa de mortalidad infantil más baja del mundo cuando los bebés no recibían vacunas). La tasa de vacunación en Inglaterra bajó temporalmente a un 30%, en la misma época, luego de informes en la prensa acerca de daño cerebral causado por las vacunas.

La mortalidad infantil bajó mucho durante unos dos años, y luego volvió a subir justo cuando aumentaron las tasas de vacunación a fines de los '70. A pesar de estas experiencias, la postura de la comunidad médica sigue siendo la negación. Los jueces de instrucción no examinan el status vacunatorio de las víctimas de SMIS. y las familias continúan pagando un alto precio, desconocedoras de los peligros de las vacunas. Además, se les niega el derecho a elegir.

Las afirmaciones de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) y de los CDC (Centros para el Control de las Enfermedades) acerca de la falta de notificación sobre reacciones adversas, sugieren que en realidad las mismas cada año pueden ser entre 100.000 y 1 millón (y las reacciones "serias" serían aproximadamente un 20%). Un estudio que revela que 1 de cada 175 niños que = recibieron todas las dosis de la vacuna triple bacteriana tuvieron "reacciones severas" y un informe para abogados, escrito por un médico, según el cual, de cada 300 aplicaciones de la vacuna triple bacteriana, 1 resulta en convulsiones, dan sustento a esta idea...

Además de la vida y salud de nuestros niños, las vacunas nos cuestan dinero. El Programa Nacional de Compensación por Daños causados por las Vacunas (NVICP), del gobierno federal de los EE.UU. ha pagado más de 1.200 millones de dólares desde 1988 hasta hoy a las familias de niños dañados y muertos por las vacunas, con dinero que viene de un impuesto a las vacunas que pagan quienes las reciben. Mientras tanto, las compañías farmacéuticas tienen un mercado cautivo: en los 50 estados de los EE.UU., las vacunas son obligatorias por ley (aunque se pueden evitar legalmente en la mayoría de los casos; ver el 9° Mito), sin embargo estas mismas compañías tienen "inmunidad" en cuanto a la responsabilidad por las consecuencias de sus productos...

 

1° Verdad de la vacunación

"Las vacunas causan un número significativo de muertes y casos de invalidez, i un increíble costo personal y financiero para las familias, que no están informadas al respecto".

2° Mito de la vacunación "Las vacunas son muy efectivas. ¿no es cierto?"

En la literatura médica encontramos un sorprendente número de estudios que documentan el fracaso de las vacunas. Ha habido epidemias de sarampión, paperas, viruela, poliomelitis y gripe en poblaciones de personas vacunadas. En 1989 los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) informaron que "entre los niños en edad escolar, han ocurrido epidemias (de sarampión) en escuelas con tasas de vacunación superiores al 98%". Han ocurrido en todas las áreas del país, incluidas áreas que no tienen casos de sarampión hace años". Los CDC informan incluso sobre una epidemia en una población con una tasa de vacunación del 100%...

Unos estudios sugieren que el objetivo de la "inmunización" total de la población puede de hecho ser contraproducente, como muestran los casos de epidemias luego de la vacunación completa de países enteros. En Japón, hubo un aumento anual de los casos de viruela luego de la introducción de la vacunación obligatoria en 1872. En 1892, ya habían muerto 29.979 personas, y todas habían sido vacunadas. A principio del 1900, las Filipinas sufrieron la peor epidemia de viruela de su historia, después de que 8 millones de personas recibieran 24,5 millones de dosis de vacunas (una tasa de vacunación del 95%); la tasa de mortalidad se cuadruplicó como consecuencia. Antes de la primera ley de vacunación obligatoria en Inglaterra, en 1853, la mayor mortalidad por la viruela en un período de dos años había sido de 2.000; en 1870-71, Inglaterra y Gales tuvieron 23.000 muertes causadas por la viruela.

En 1989, Omán sufrió una epidemia generalizada de polio, seis meses después de haber alcanzado la vacunación completa de la población. En 1986, en los EE.UU., el 90% de 1.300 casos de tos convulsa en Kansas habían sido "adecuadamente vacunados". El 72% de los casos de tos convulsa de la epidemia de Chicago en 1993 estaban al día con sus vacunas.

2° Verdad de la vacunación:

"La evidencia sugiere que la vacunación es un método poco confiable para prevenir enfermedades".


 

 

 3° Mito de la vacunación

"Las vacunas son la causa de la baja incidencia de enfermedades hoy en día...¿no es así?”.

De acuerdo a la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, las enfermedades infantiles disminuyeron un 90% entre 1850 y 1940, paralelamente a las mejorías en higiene y sanidad, bastante antes de los programas de vacunación obligatoria. La publicación The Medical Sentinel informó hace poco: "entre 1911 y 1935, en los EE.UU., las cuatro causas principales de muerte infantil por enfermedades infecciosas eran la difteria, la tos convulsa, la escarlatina y el sarampión. Sin embargo, en 1945, la tasa de mortalidad de las cuatro enfermedades juntas había disminuido un 95%, antes de la implementación de los programas sistemáticos de vacunación".

Por lo tanto, en el mejor de los casos, se puede examinar la vacunación sólo en relación al pequeño porcentaje de reducción de enfermedades que ocurrió después de su uso generalizado. Sin embargo, incluso su papel en esta pequeña disminución puede cuestionarse, ya que las tasas de disminución de las enfermedades antes de la introducción de las vacunas se mantuvieron prácticamente iguales después de su introducción. Además, en los países europeos que rechazaron las vacunas contra la viruela y la poliomelitis, las epidemias terminaron al mismo tiempo que en los países donde la vacuna era obligatoria; por lo tanto está claro que las vacunas no fueron el único factor determinante. De hecho, inicialmente, luego de las campañas de inmunización contra la viruela y la polio, hubo un aumento significativo en la incidencia de estas enfermedades... es imposible saber si la vacunación contribuyó o no a la disminución sostenida de las tasas de mortalidad de la enfermedad, o si la disminución se mantuvo tal cual venía simplemente por los mismos motivos que probablemente causaron la disminución inicial - mejoras en la sanidad e higiene, mejoras en la alimentación, transporte, y desarrollo de infraestructura, tecnología de preservación de los alimentos, y posiblemente ciclos naturales de las enfermedades. Atribuirle a las vacunas el mérito por la incidencia actual de las enfermedades es una exageración, incluso un error...

3° Verdad de la vacunación

"No se ha establecido con claridad qué influencia han ejercido las vacunas (si es que han ejercido alguna influencia) en la disminución de la incidencia de las enfermedades infecciosas en los siglos 19 y 20"

 

4° Mito de la vacunación

"La vacunación se basa en correctos principios teórico-prácticos de inmunización... ;.no es cierto?"

La evidencia clínica a favor de las vacunas reside en su capacidad de estimular la producción de anticuerpos en el receptor. Esto no está en discusión. Sin embargo, lo que no está claro, es si la producción de anticuerpos crea o no inmunidad... Un estudio publicado por el Consejo Médico Británico en 1950 durante una epidemia de difteria llegó a la conclusión de que no había relación entre la cantidad de anticuerpos y la incidencia de la enfermedad; los investigadores encontraron personas resistentes a la enfermedad que tenían niveles de anticuerpos muy bajos  y enfermos con niveles altos de anticuerpos. La inmunidad natural es un proceso complejo que involucra muchos órganos y sistemas; no se puede reproducir en su totalidad estimulando artificialmente la producción de anticuerpos.

 

La investigación también indica que la vacunación hace que las células del sistema inmunitario queden "dedicadas" al antígeno específico de la vacuna, volviéndolas incapaces de reaccionar ante otras infecciones. Por lo tanto, puede que en realidad nuestra reserva inmunológica disminuya por las vacunas, causando una menor resistencia general.

Otro componente de la teoría de la inmunización es la "inmunidad de grupo", que dice que cuando suficientes personas en una comunidad están inmunizadas, todas quedan protegidas como resultado. Hay muchos casos documentados de poblaciones totalmente vacunadas que han experimentado epidemias.

Aunque resulte sorprendente, nunca se ha demostrado clínicamente que la vacunación sea efectiva para prevenir enfermedades, por el simple motivo de que ningún investigador ha expuesto directamente a individuos a la enfermedad (ni tampoco pueden hacerlo éticamente). El standard preferido de la comunidad médica, el estudio doble ciego, con grupo de control con placebo, no se ha utilizado para comparar personas vacunadas con personas no vacunadas, por lo tanto la vacunación no está probada científicamente. También es importante reconocer que no todas las personas expuestas a una enfermedad desarrollan síntomas. Por lo tanto, si se expone a la enfermedad a un individuo vacunado, y no se enferma, es imposible saber si la vacuna funcionó, ya que no hay forma de saber si esta persona hubiera desarrollado síntomas de no haber estado vacunada. Vale la pena mencionar también que en brotes de años recientes se han registrado más casos de enfermedad en los niños vacunados que en los no vacunados. Otro aspecto sorprendente de la práctica vacunatoria es que se trata a todos los niños de la misma manera, independientemente de su edad y/ó peso.

 

Los bebés con sistemas inmunitarios inmaduros y en proceso de desarrollo pueden recibir, en proporción al peso, cinco o más veces la dosis que se le aplica a un niño mayor. Además, se ha establecido, mediante mediciones al azar, que el número de "unidades'' en cada dosis puede variar entre un 50% y un 300% de lo que indica la etiqueta: los controles de calidad de fabricación toleran, según parece, un alto margen de error...

Por último, la práctica de la vacunación supone que todas las personas responderán de la misma manera a una vacuna, independientemente de su raza, cultura, dieta, constitución genética, ubicación geográfica o cualquier otra característica. Posiblemente la mejor demostración de que esto es falso ocurrió hace unos años en el Territorio del Norte, en Australia, donde las crecientes campañas de vacunación resultaron en una increíble mortalidad infantil del 50% entre los aborígenes.

Casi tan preocupante como el anterior es un estudio aparecido hace muy poco tiempo en el New England Journal of Medicine. En él se señaló que un número considerable de niños rumanos estaba contrayendo poliomelitis por la vacuna. Se encontró una relación con las inyecciones de antibióticos: una dosis aplicada dentro del mes de recibida la vacuna aumentaba 8 veces el riesgo de contraer poliomelitis, de dos a nueve inyecciones lo aumentaban 27 veces, y 10 o más inyecciones lo aumentaban 182 veces.

¿Qué otros factores que no se tienen en cuenta en la teoría de la vacunación aparecerán inesperadamente, para revelar consecuencias no previstas o previamente pasadas por alto? No podemos ni siquiera empezar a comprender totalmente el alcance y el grado del peligro de las vacunas hasta que los investigadores no empiecen a observar e informar con seriedad. Mientras tanto, la población de países enteros está apostando, sin saberlo, en un juego en el que podrían perfectamente elegir no jugar, si se les dieran de antemano todas las "reglas del juego".

Verdad de la vacunación

"Se ha demostrado en la práctica que muchos de los supuestos en que se basan la teoría y práctica de la inmunización son falsos o no han sido demostrados".

 


 

5° Mito de la vacunación

"Las enfermedades infantiles son extremadamente peligrosas...  ¿lo son, realmente?"

 

En el mundo moderno en que vivimos, la mayoría de las enfermedades infantiles tienen pocas consecuencias serias...

En la inmensa mayoría de los casos, las enfermedades infantiles son benignas y se autolimitan. También confieren, por lo general, inmunidad de por vida a esa enfermedad, mientras que las vacunas confieren tan solo una inmunidad temporal. De hecho, la naturaleza temporal de la inmunidad de la vacuna puede crear una situación más peligrosa para el futuro del niño. Por ejemplo, se estima que la nueva vacuna contra la varicela tiene una efectividad de entre 6 y 10 años. Si es efectiva, pospondrá la vulnerabilidad del niño hasta la adultez, en la cual la mortalidad de la enfermedad, si bien es rara, es 20 veces mayor que durante la niñez. Las "fiestas de sarampión" solían ser frecuentes en Gran Bretaña: si un chico tenía sarampión, otros padres del barrio traían corriendo a sus hijos para que jugaran con el chico infectado, a propósito para que contrayera la enfermedad y desarrollara inmunidad. Esto evita el riesgo de infección en la edad adulta, en la que la enfermedad es más peligrosa, y proporciona los beneficios de un sistema inmunitario fortalecido por el proceso natural de la enfermedad...

Las enfermedades infecciosas son peligrosas en raras ocasiones, y además pueden, de hecho, desempeñar un papel vital en el desarrollo de un sistema inmunológico fuerte y sano. Las personas que no han tenido sarampión tienen un riesgo mayor de contraer ciertas enfermedades de la piel, enfermedades degenerativas de los huesos y cartílagos, y ciertos tumores, mientras que el no haber tenido paperas ha sido asociado con un riesgo mayor de contraer cáncer de ovario. Los médicos antroposóficos recomiendan solamente las vacunas contra la polio y el tétanos; creen que pescarse las otras enfermedades de la niñez es beneficioso, ya que fortalece y hace madurar el sistema inmunitario.

Verdad de la vacunación

"Se exagera mucho sobre el peligro de las enfermedades infantiles, para asustar a los padres para que acepten un tratamiento cuestionable pero altamente lucrativo".

 

6° Mito de la vacunación

"Está claro que vencer a la poliomelitis fue una de los grandes éxitos de la vacunación... ;.o no?"

...En 1962, durante audiencias del Congreso de los EE.UU., el Dr. Bernard Greenberg...testificó que no solamente los casos de poliomelitis aumentaron considerablemente luego de la introducción de la vacunación obligatoria (50% de 1957 a 1958, 80% de 1958 a 1959), sino que las estadísticas fueron manipuladas por el Servicio de Salud Pública para dar la imagen opuesta. Es importante entender que la vacuna contra la polio no tuvo aceptación universal al principio. A pesar de esto, en Europa, los casos de poliomelitis disminuyeron tanto en los países que vacunaron como en los que no lo hicieron.

De acuerdo a la Dra. Viera Scheibner, autora e investigadora, las autoridades médicas eliminaron de las estadísticas el 90% de los casos de poliomelitis cambiando la definición de la enfermedad cuando se comenzó a utilizar la vacuna. En realidad, mientras tanto, la vacuna seguía causando casos de poliomelitis paralítica en varios países, en una época en la cual el virus natural no estaba causando ninguna epidemia. Por ejemplo, los casos de meningitis viral y aséptica, que tienen síntomas similares a los de la polio, se diagnosticaban y archivaban como casos de polio antes de la introducción de la vacuna, pero se los separó y eliminó de las estadísticas de polio luego de empezar a usarse la vacuna. Además, se aumentó de 20 a 35 el número de casos necesarios para declarar una epidemia, y el requisito para ser incluido en las estadísticas de parálisis se cambió de síntomas de 24 horas de duración a síntomas de 60 días de duración (la parálisis de muchas víctimas de polio era temporal). Es lógico que la poliomelitis haya disminuido drásticamente después de la introducción de la vacuna - por lo menos en los papeles.

En 1985, los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) informaron que el* 87% de los casos de poliomelitis de los EE.UU., entre 1973 y 1983, fueron causados por la vacuna, y más tarde declararon que todos los casos fueron causados por la vacuna, menos algunos que fueron importados - la mayoría de los cuales habían sido vacunados...

Con seguridad, la poliomelitis tal como se la conocía en la primera mitad del siglo 20 ya no existe. Sin embargo, la disminución en la incidencia que se produjo luego de los picos de polio a fines de los '40 y principios de los '50 había empezado años antes de que se introdujera la vacuna.

 

6° Verdad de la vacunación

 

"La vacuna contra la polio invirtió por un tiempo la disminución de la enfermedad que se venía dando cuando se introdujo la vacuna; esto fue ocultado deliberadamente por las autoridades médicas. En Europa, la polio disminuyó en los países que utilizaron la vacuna y en los que no lo hicieron".

 

7° Mito de la vacunación

"Mi hijo no tuvo ninguna reacción a las vacunas, así que no tengo de qué preocuparme... ;.no es cierto?"

Entre los efectos adversos a largo plazo de las vacunas se han documentado: desórdenes crónicos inmunológicos y neurológicos, tales como autismo, hiperactividad, desórdenes de déficit de atención, dislexia, alergias, cáncer, y otras enfermedades, muchas de las cuales casi no existían antes de las campañas de vacunación sistemática. Entre los componentes de las vacunas encontramos conocidas sustancias tóxicas y cancerígenas, como el timerosal (un derivado del mercurio), el fosfato de aluminio, y el formaldehído (según el Centro de Información sobre los Venenos, de Australia, no existe una dosis aceptable de formaldehído que pueda inyectarse sin riesgo en un ser humano), y fenoxietanol (comúnmente conocido como anticongelante). Algunos de estos ingredientes son tóxicos a nivel gastrointestinal, hepático, respiratorio, cardiovascular, sanguíneo, o reproductivo. También hay sustancias neurotóxicas, y otras que afectan el desarrollo. Estos son sólo algunos de los peligros que se conocen. Los sistemas de ránking químico colocan a muchos de los ingredientes de las vacunas entre las sustancias más peligrosas, y están fuertemente reguladas. Se sabe que algunos de estos ingredientes pueden causar serios daños incluso en dosis microscópicas. Sumado a esto, el medio en que se producen algunas vacunas contiene células diploides originadas en tejido fetal abortado. Si esto se supiera, podría afectar la decisión de vacunar de mucha gente.

Harris Coulter, Ph.D., investigador, autor e historiador de la medicina, afirmó que su extensa investigación reveló que las inmunizaciones infantiles están "... causando una encefalitis de bajo grado en los niños, a una escala mucho mayor de la que las autoridades médicas estaban dispuestas a admitir, alrededor del 15-20% de todos los niños". Señala que las secuelas de la encefalitis (inflamación del cerebro, consecuencia documentada de la vacunación) incluyen: autismo, problemas de aprendizaje, daño cerebral mínimo y no tan mínimo, convulsiones, epilepsia, trastornos del sueño y de la alimentación, trastornos sexuales, asma, síndrome de muerte infantil súbita, diabetes, obesidad y violencia impulsiva.

Estos son precisamente los trastornos que afectan a la sociedad contemporánea. Muchos de estos desórdenes eran relativamente raros en el pasado, pero se han vuelto más comunes a medida que se han generalizado los programas de vacunación infantil...

En un estudio alemán se encontró una relación entre las vacunas y 22 problemas neurológicos, incluidos el déficit de atención y la epilepsia.

Otro dilema es que los elementos virales de las vacunas pueden permanecer en el cuerpo humano y mular durante años, con consecuencias desconocidas.

Millones de niños están siendo parte de un experimento enorme que carece de una buena planificación y seguimiento; y la comunidad médica no está haciendo ningún esfuerzo sincero y organizado para mon¡torear los efectos negativos o para determinar las consecuencias a largo plazo. Dado que los estudios a largo plazo sobre los efectos adversos de las vacunas son virtualmente inexistentes, su uso generalizado, sin el consentimiento de personas debidamente informadas, constituye experimentación médica. Tal como lo señalaran la Asociacióa Americana de Médicos y Cirujanos y el Centro Nacional de Información sobreteVacunas. esto es una violación del primer principio del Código de Nürember». "obra central de la bioética moderna".

El doctor Bart Classen. Ph.D.. fundador de Classen lininunotherapies y creador de tecnologías aplicadas a las vacunas, ha llevado a cabo estudios epidemiológicos alrededor del mundo y ha hallado que las vacunas son la causa del 79% de los casos de diabetes tipo 1 en niños de menos de 10 años de edad...Estudios recientes en los Estados Unidos y en Inglaterra sugieren que las vacunas causan autismo. El envenenamiento con mercurio y el autismo tienen síntomas casi idénticos, y en un solo día de aplicación de vacunas se puede inyectar 41 veces más mercurio que el nivel que se sabe causa daño... Algunos niños reciben, a través de las vacunas, 100 veces más mercurio que la cantidad máxima permitida por la Agencia de Protección Ambiental (EPA)...

 

7° Verdad de la vacunación

"Los efectos adversos de las vacunas a largo plazo han sido virtualmente ignorados, a pesar de correlaciones convincentes con muchas enfermedades crónicas. Los médicos no pueden explicar el dramático aumento de muchas de estas enfermedades."


Mito de la vacunación

"Las vacunas son la única forma de prevenir enfermedades... ;.o no?"

La mayoría de los padres se sienten obligados a tomar alguna medida para prevenir las enfermedades de sus hijos. Si bien nada brinda una garantía del 100%, existen opciones viables. Históricamente, la homeopatía ha demostrado muchas veces ser más efectiva que la medicina alopática en la prevención y el tratamiento de enfermedades. En el brote de cólera de 1849 en los EE.UU., la tasa de mortalidad de quienes utilizaron la medicina alopática fue de entre el 48% y el 60%, mientras que los hospitales homeopáticos tuvieron una tasa de mortalidad de solamente 3%. A grandes rasgos, estos porcentajes siguen siendo ciertos, hoy en día, en el caso del cólera. Hay informes de poblaciones tratadas homeopáticamente después de haber estado expuestas al causante de la enfermedad, que tuvieron una tasa de éxito del 100% - ninguno de los que recibieron el tratamiento se enfermó.

Se pueden conseguir kits homeopáticos para la prevención de enfermedades. Los remedios homeopáticos también se pueden tomar solamente durante los momentos de mayor riesgo (brotes de la enfermedad, viajes, etc.), y han demostrado ser altamente efectivos en tales casos. Y debido a que estos remedios no tienen componentes tóxicos, tampoco tienen efectos adversos. Además, la homeopatía

ha sido efectiva para revertir algunas de las discapacidades causadas por las reacciones a las vacunas, así como también muchas otras enfermedades crónicas con las cuales la medicina alopática ha tenido poco éxito.

Verdad de la vacunación

"Existen hace décadas alternativas efectivas y seguras a las vacunas (y han sido documentadas). Sin embargo han sido atacadas y suprimidas en forma sistemática ñor la comunidad médica."

9° Mito de la vacunación

"Las vacunas son obligatorias por lev, por lo tanto son inevitables... ;.no es así?"

(el autor habla de Estados Unidos; en España, por ahora, no hay ninguna obligación legal de vacunar, aunque sí a menudo presión moral)

Las leyes que regulan la vacunación varían según el estado. Si bien todos los estados legalmente requieren la vacunación, todos ofrecen uno o más excepciones legales. Es raro que los funcionarios escolares y sanitarios ofrezcan voluntariamente información sobre las excepciones, y a menudo brindan información equivocada. Por lo tanto, es importante conocer las leyes en su estado para saber exactamente cuáles son los requisitos.

9° Verdad de la vacunación

"Muchos ciudadanos norteamericanos (no todos) pueden conseguir excepciones legales a las vacunas".

 

10° Mito de la vacunación

 

'Los funcionarios de salud pública siempre tienen la salud como prioridad absoluta... ;.no es cierto?"

La historia de la vacunación está repleta de casos documentados de engaños con el fin de mostrar a las vacunas como los poderosos vencedores de las enfermedades, cuando de hecho muchas veces han demorado e incluso revertido la disminución de las mismas. El Departamento de Salud del Reino Unido ha admitido que el diagnóstico de las enfermedades subsecuentes dependía de si la persona habia o no recibido vacunas; cuando habían sido vacunadas se les daba un diagnóstico alternativo; se falsificaban los registros de los hospitales y los certificados de defunción. Hoy en día, muchos médicos siguen siendo reacios a diagnosticar ciertas enfermedades en niños vacunados, y el mito sobre el éxito de las vacunas continúa.

Los conflictos de intereses son la norma en la industria de las vacunas.

Miembros y presidentes de los comités consultivos sobre las vacunas, tanto en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como en los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC), poseen acciones en empresas farmacéuticas que fabrican vacunas; en ambos comités hay individuos dueños de patentes de vacunas que están bajo consideración o que pueden ser afectadas por las decisiones que estos mismos comités tomen...

La preocupación por las reacciones adversas y por los conflictos de intereses hizo que la Sociedad Norteamericana de Médicos y Cirujanos emitiese una resolución para que el Congreso pidiera una "moratoria en la obligatoriedad de las vacunas y que los médicos insistan acerca de que la persona debe realmente informarse antes de decidir si vacunarse o no". Aprobada por unanimidad en el mes de octubre del año 2000, en el encuentro anual de la Sociedad, la resolución hace referencia al "creciente número de vacunas infantiles obligatorias a las cuales se somete a los niños sin informar a los padres sobre los potenciales efectos adversos": "al hecho de que las pruebas de seguridad de muchas vacunas son limitadas y los datos no están disponibles para ser examinados independientemente, por lo cual la vacunación sistemática de la población es equivalente a la experimentación médica, y por lo tanto está sujeta al Código de Nüremberg, que requiere que los participantes estén informados para acceder voluntariamente al procedimiento"; y el hecho de que "el proceso de aprobar y "recomendar" vacunas está viciado por los conflictos de intereses"...

15.000 ciudadanos franceses han demandado a su gobierno a causa de las reacciones   adversas   provocadas   por   la   vacuna   contra   la   hepatitis   B. Los anteriores funcionarios de salud pública están cumpliendo condenas en prisión. Luego de que se supiera que no actuaron de acuerdo a la ley para garantizar que la vacuna sea segura,  se ha interrumpido el uso de esta vacuna para los niños en edad escolar.

Peor aún puede ser la suerte del personal militar de los EE.UU.: "...cuatro cartas de la Administración de Alimentos y Medicamentos y del Servicio de Salud Pública... revelan claramente que se aprobó la comercialización de la vacuna contra el ántrax sin haberse efectuado ni siquiera una prueba clínica controlada".

Obviamente, las pruebas clínicas son absolutamente indispensables para determinar que cualquier producto farmacéutico sea seguro y efectivo. El personal militar ha sido, y sigue siendo, sujeto involuntario de un experimento médico carente de ética.

10° Verdad de la vacunación

"Muchos de los funcionarios de salud pública que toman decisiones acerca de las políticas de vacunación se benefician substancialmente con sus propias decisiones".

Conclusiones

En el Medical Post de diciembre de 1994, la doctora canadiense Guylaine Lanctot, autora del best-seller "Medical Mafia" (La mafia médica), dijo: "Las autoridades médicas siguen mintiendo. La vacunación ha sido un desastre para el sistema inmunitario. De hecho, causa muchas enfermedades. La verdad es que con las vacunas estamos cambiando nuestro código genético... dentro de 100 años se sabrá que las vacunas fueron el mayor crimen contra la humanidad".

Después de un análisis crítico de literalmente decenas de miles de páginas de la literatura científica sobre las vacunas, la Dra. Viera Scheibner llegó a la conclusión de que "no hay ninguna evidencia de que las vacunas tengan la capacidad de prevenir ninguna enfermedad. Por el contrario, existe una gran cantidad de evidencia de que causan serios efectos adversos".

El Dr. Classen ha dicho: "Mi datos demuestran que los estudios que se utilizan para apoyar la vacunación son tan defectuosos que es imposible decir si la inmunización brinda o no un beneficio neto a alguna persona o a la sociedad en general. Esta pregunta solo se puede responder con estudios adecuados, estudios que nunca se han llevado a cabo. El error de los estudios anteriores es: que no se hizo ningún seguimiento a largo plazo ni se tuvo en cuenta la toxicidad crónica... La continua negación de la evidencia en contra de las vacunas no hace más que perpetuar los "Mitos" de su "éxito" y lo que es más importante, sus consecuencias negativas en nuestros niños y en nuestra sociedad... Las ganancias de los fabricantes están garantizadas, mientras que la responsabilidad por los efectos negativos está curiosamente ausente. Esto es muy triste, sobre todo si tenemos en cuenta que existen alternativas seguras y efectivas, que pueden conseguirse con facilidad.

Las afirmaciones de más arriba no provienen de un puñado de lunáticos marginales: hay denuncias de organizaciones profesionales enteras. A nivel mundial, las críticas a las vacunas provienen de un número creciente de científicos con reputación y credibilidad, de investigadores, y de padres que se han informado sobre el tema. Son los funcionarios de salud pública y los partidarios intransigentes de las vacunas (muchos de los cuales tienen intereses financieros que dependen del resultado del debate) los que están empezando a perder credibilidad, al negarse a reconocer la evidencia creciente sobre los problemas de las vacunas, y al negarse a abordar los problemas reales, serios y documentados de las vacunas.

Mientras tanto, la carrera continúa. Se están desarrollando más de 200 nuevas vacunas para todo, desde control de natalidad hasta adicción a la cocaína. Aproximadamente 100 ya están en fase de ensayo clínico. Hay investigadores trabajando en el desarrollo de vacunas que puedan administrarse con sprays nasales, mosquitos (sí, leyó bien, mosquitos), y frutas de plantas "transgénicas" en las que se cultiva el virus de la vacuna.

Dado que cada adulto y cada niño de este planeta es un potencial receptor obligado de múltiples dosis, y dado que cada sistema de salud y cada gobierno es un potencial comprador, no es sorprendente que se gasten muchísimos millones de dólares alimentando la creciente industria multimillonaria de las vacunas. Sin protestas públicas, seguirán apareciendo vacunas que tendremos que recibir nosotros y nuestros hijos. Y aunque las ganancias se calculan con facilidad, el costo humano real está siendo ignorado.

Sea cual sea su decisión sobre la vacunación, infórmese primero; tiene ese derecho y esa responsabilidad. Es un tema difícil, pero hay más que suficiente en juego como para justificar el tiempo y la energía que hagan falta para investigarlo.

Autor: Rev. Alan Phillips

Director de Citizens for Healthcare Freedom

Ultima revisión: Mayo de 2001

Son muchos los mitos inventados por el sistema para que nos creamos sus mentiras y puedan manejarnos a su antojo.

En todo el mundo de habla hispana, se ha hecho famoso el video de Teresa Forcades, médico y monja benedictina del Monasterio de Montserrat,

que denuncia con voz clara y fuerte

(recomiendo ver su video CAMPANAS POR LA GRIPE A)

la manipulación de la supuesta "pandemia"

y alerta contra la vacuna de la gripe A.

Hay otra gente que nunca es entrevistada, otra información que nunca llega a la

televisión ni a la prensa oficial.

Información que nos previene contra todas las vacunas;

que nos previene también contra el uso de los supuestos "antivirales";

que nos advierte que el objetivo último de la vacunación masiva

es la implantación en nuestros cuerpos de microscópicos "cltips "

para controlamos mejor,...

Habitamos un cuerpo maravilloso,

con un sistema perfecto de auto-curación,

con tal de que no lo dañemos, ni física ni psíquicamente.

El principio hipocrático de la medicina,

"ANTE TODO, NO HACER DAÑO"

hace mucho que se ha pervertido.

Hay que acabar con el mito de que nuestra salud depende de los médicos,
;                                                                                                                                de los fármacos, de las vacunas...

RECUPEREMOS LA RESPONSABILIDAD POR NUESTRA SALUD

!!! NO A LAS VACUNAS!!!

 


Para más información:

Liga para la Libertad de Vacunación: http://www.vacunacionlibre.org/

Plural-21: http://www.plural-21.org/