La Salud es un hecho causal y no casual y siempre multifactorial. Las bases de nuestra sociedad, nos han ido alejando cada vez más de nosotros mismos, de nuestro interior, de alguna manera nos han inculcado que tanto nuestra biología como nuestro entorno, funciona de manera competitiva, que la enfermedad es algo totalmente ajeno a nosotros y nos ataca desde fuera, que cuando nos sentimos mal, vamos a explicárselo a alguien con bata blanca, para que nos recete algo que nos solucione el problema. Hemos llegado a creer que para cada síntoma, tiene que haber una píldora concreta.

 

Muchos piensan que la enfermedad es una cuestión de suerte, se expresan -mira me ha tocado a mí. Algunos incluso creen que es cuestión Divina -¿espero que Dios no me mande nada más?, como si Dios estuviera aburrido y se entretuviera jugando con nosotros.

 

Algunos creen que se cuidan mucho porque miran todos los ingredientes de lo que comen antes de comprarlo, cuentan las calorías y hasta la temperatura de la cocción, o porque compran lo último anunciado en la tele, para ayudar a nuestras defensas.  Por el contrario no tienen en cuenta, las palabras que emplean al hablar con los demás y lo que es peor, mucho menos toman conciencia en cuales usan para su propio diálogo interno.

 

La  salud  es muchas más cosas que no tener una enfermedad, o dar todo perfecto en un chequeo. ¿Cuántas veces escuchamos?: -estaba bien y le salió la enfermedad de repente y en pocos meses se acabó. O ¿Cuántos mueren de infarto, sin previamente cumplir los cánones oficialmente establecidos, que nos avisan de que eso puede pasar? ¿Cuántas personas en la sociedad del bienestar, sin carencia alguna viven permanentemente frustradas o con depresión? ¿Cuántas van al médico aquejadas de no encontrarse bien sin explicación alguna? ¿Cuántas para el resto de su vida van a tomar una pastilla, para el colesterol, la tensión, somníferos, laxantes, diuréticos, protectores de estómago, analgésicos y un largo etc...?.................¡Y nos parece normal!

 

Nuestro cuerpo es una maquinaria perfecta e inteligente, que nunca hace nada con la intención de enfermarnos, sino de salvarnos la vida. Como bien dijo C.G. Jung La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para salvar al hombre pero nosotros preferimos desoírlo y atiborrarnos de soluciones externas, para que deje de molestarnos, en vez de escucharlo y hacer los cambios necesarios, para recuperar el bienestar.

  

 

MÉTODO SALMAIA

 

Puesto que el ser humano en su totalidad participa diariamente de su salud o de su enfermedad (con todo lo que hace, dice, siente y piensa) el desequilibrio o enfermedad suele ser multifactorial y centrarse solamente, en que desaparezca el síntoma, no suele ser efectivo a largo plazo.

Nuestro método Salmaia aborda todos los factores implicados. físicos, nutricionales, emocionales y del entorno:

 

  • Revisar todos los órganos internos y su funcionamiento, tengan o no que ver con el tema a solucionar, ya que nuestro organismo es una maquina compleja, en la que todo está interrelacionado.
  • Comprobar que el organismo no tiene ni carencias, ni excesos de sustancias vitales, ya que esto impediría su correcto funcionamiento.
  • Investigar que causas emocionales están implicadas, con el fin de gestionarlas adecuadamente.
  • Estudiar qué otros factores externos han podido contribuir al problema, con el fin de facilitar al paciente, herramientas que le permitan, realizar los cambios necesarios, para restablecer el equilibrio

Todo esto se realiza con excelentes resultados, por medio de técnicas no invasoras y complementarias a la medicina convencional. Que tienen en cuenta a la totalidad del ser, como una unidad indivisible.